• image1 Temo escuchar porque temo comprender. Temo comprender porque temo cambiar (Carl Rogers)
  • image2 Seis sirvientes tomé que me enseñaron cuanto sé. Ellos son: qué, cómo, quién, cuándo, dónde y por qué (Rudyard Kipling)
  • image3 Si luchas puedes perder pero si no luchas ya has perdido (anónimo)
  • image4 La virtud es una posición intermedia entre dos vicios, el del exceso y el del defecto (Aristóteles)
  • image5 La felicidad no nos llega sin más, nosotros hacemos que ocurra (Mihaly Csikszentmihalyi)
  • image6 La excelencia no es un acto aislado y prodigioso sino un hábito que se hace día
    a día (Aristóteles)

Sobre Optimismo Aprendido

Artículos

El sombrero del optimismo

Edward de Bono es aclamado por sus trabajos en el campo de la creatividad y el pensamiento lateral.

Una de sus obras más conocidas se titula Seis sombreros para pensar. La idea principal es divertida, útil y original. Según el sombrero que simulemos llevar puesto aplicaremos un tipo distinto de pensamiento. De esta manera podremos separar mejor la lógica de la emoción, los hechos de la imaginación y dirigir más adecuadamente el proceso de nuestro pensamiento.

En este sentido, el sombrero al que de Bono ha asignado el color amarillo es el del optimismo. Amarillo por el sol, por la luz, por la ilusión, por la vida.

Llevar puesto” este sombrero nos invita a la exploración y a dirigir la mente hacia el aspecto positivo de las situaciones. Cuando estamos considerando propuestas nuevas y cambios en nuestra vida es aconsejable encararlos con el sombrero amarillo ya que pensar desde un prisma optimista nos facilita encontrar las virtudes y los beneficios de tales propuestas. La química cerebral se habitúa a la aventura y no tendrá miedos basados en la constante señalización de inconvenientes, riesgos y contrariedades (función ésta del sombrero negro en etapas posteriores).

Casi siempre podemos elegir, y ser positivo es una opción aunque a veces parezca que hay más razones para ser negativo.

Cuando pensamos con el sombrero amarillo sobre nuestra cabeza realizamos un acto constructivo, nos centramos en el beneficio, intentamos hacer que las cosas ocurran y mantener este deseo de hacer realidad ciertas cosas nos permite que especulemos primero y elaboremos después un plan para conseguirlo. Dicho está de más que el mero deseo no dará lugar a ningún logro. Es decir, nuestro sombrero amarillo propicia una búsqueda deliberada de lo positivo pero hay que acompañar dicha búsqueda con el trazado de un mapa y aplicar después esfuerzos propios si realmente queremos alcanzar nuestras metas. Con este secretillo siento decepcionar a los que se quedan sólo en la etapa de las ideas. Por otro lado, estamos de suerte ya que el uso del sombrero amarillo no requiere poseer una inteligencia especial, todos podemos hacer lluvia de ideas, sugerencias y ofertas, especulaciones de futuro y búsqueda de oportunidades y beneficios. Todos podemos generar una visión que alimente nuestra esperanza y sea conductora de nuestras actitudes y actividades.

Así pues, haga un sol espléndido o tengas un mal día, recuerda que siempre puedes jugar a colocarte el sombrero amarillo y atraer hacia a ti la predisposición de generar una idea constructiva, una propuesta concreta para seguir adelante. 

Comentarios  

 
0 # Smithe770 22-04-2016 11:47
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